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Mayra Gómez Kemp: “Por 25 pesetas, ciudades con festivales eróticos, por ejemplo Berlín. Un, dos, tres, responda otra vez”

Concursante: “Berlín, Milán, Bruselas, Las Vegas, Londres, Praga, París, Mons,…”

Mons

¿Mons? ¿Y eso por dónde cae? Poco más o menos esa fue mi reacción cuando hace un par de meses me encontré con que en una lista de ferias eróticas que se celebraban en Europa aparecía ese nombre.

Cuando me vine a vivir a Bélgica hace ya casi un año, sabía de la existencia de un potente festival en Bruselas y que incluso alguna vez esa ciudad llegó a albergar dos eventos al mismo tiempo.

Lo que desconocía totalmente, es que en un país con poco más de diez millones de habitantes, se podía visitar un evento de este tipo prácticamente cada mes. Ciudades como Lieja, Amberes, Gante o Namur albergan salones que sirven como punto de encuentro para los buscadores de experiencias no aptas para infantes.

De todos modos, y pese a la sorpresa inicial, estas ferias eróticas nunca me han llamado la atención. La principal razón es que la presencia de nuestra industria es muy limitada y se circunscribe a un par de actrices de 2ª o 3ª fila (siendo generosos) y ninguna gran compañía suele estar entre los expositores presentes en el evento.

Pero mira por dónde, que casi sin querer me encontré con que el salón de Mons tenía un toque diferente a sus compatriotas. La expectación que levantaba en los foros especializados era bastante más alta de lo normal. Varias compañías de cierto renombre se iban a desplazar hasta allí. Y encima la madrina del festival era una de mis actrices favoritas.

Así que como os podéis imaginar, no me lo pensé un momento. Pedí la correspondiente acreditación de prensa, cogí el primer tren que salía para allá y durante un par de días me dediqué a pasearme por el Expo Mons con la excusa de escribir algo sobre un festival que casi nadie conoce.

Y bueno, ya que lo menciono, creo que ya está bien de tanta cháchara inane y será mejor que empiece a comentar lo allí vivido.

Empecemos dejando las cosas claras desde el principio, esta feria no aporta nada nuevo que no haya visto ya.

O sea, la organización es excelente (en esto los belgas son realmente buenos), el recinto es cojonudo, los shows son soft pero cumplidores, los expositores cuidan realmente bien al asistente y encima si quieres comer algo hay un restaurante (nada de bar con bocadillos fríos) dentro del mismo recinto. Pero todo esto no deja de ser más de lo mismo que se puede encontrar en cualquier otro evento de los celebrados por estas tierras.

Entonces, ¿qué es lo verdaderamente destacable?

Pues como no podía ser de otro modo, los nombres. Entre los eventos que he podido seguir este año, el de Mons es sin duda el que mejor representación de la industria X ha tenido. El simple hecho de saber que Marc Dorcel va a tener un stand ya es un punto que ningún otro festival de los alrededores ha podido marcarse. Ni en París ni en Bruselas estuvieron presentes, pero sí aquí.

Y bueno, la verdad es que tampoco es que hiciesen un despliegue digno de su fama. Los franceses se presentaron con un stand de lo más normalito, en el que sólo destacaban los DVDs a 25€ (para que luego  digan que no se venden) y,  sobre todo, la presencia de su nueva chica de contrato.

Mia Vendome es desde abril la última adquisición en exclusiva de la veterana compañía gala. Con sus 19 añitos y un físico que me recordó muchísimo al de Jenna Haze, la belga fue la verdadera atracción del festival con la promoción de su debut en “Dorcel Airlines 3”.

La nueva contract girl de Dorcel es un derroche de simpatía para con los fans y además sobre el escenario no se mueve nada mal. Sólo falta saber si cuando se pone seria sigue mereciendo la pena no quitarle un ojo de encima. Al menos mi atención ya la tiene.

Mia VendomeAxelle Parker

También estaba presente otra chica del universo Dorcel, Axelle Parker. Sus shows fueron seguramente los más aplaudidos por el público (su movimiento de caderas era casi hipnótico) y se pasó el festival haciendo promoción de Max’O. Un artista que se dedica a dejar para la posteridad esculturas eróticas moldeadas sobre la anatomía de actrices X y del que durante el evento pudimos admirar una pequeña muestra de su trabajo en un stand dedicado a tal menester.

Por otra parte, estaba la gente de Xstarsworld, en cuyo expositor podía encontrarse el mayor número de actrices del triple X. La pena es que como suele suceder en muchas ocasiones, entre tanta cantidad no abundaba la calidad. Así que en torno a la más popular Angels Sydney se reunían una serie de semidesconocidas (Lola Vinci, Tinkuska, Lisa Spice,…) entre las que sólo destacaba la presencia de Eliska Cross.

angel sydney

Lola Vinci

Seguramente no fuese la más guapa, ni la que tenía mejor cuerpo, ni por supuesto era la más famosa, pero que la chica tiene algo especial es algo que saltaba a la vista. No por casualidad era asediada por los asistentes y reclamada continuamente por los medios informativos para protagonizar los reportajes de rigor.

Mia Vendome & Eliska Cross

Como es lógico muchas de estas chicas eran las protagonistas de los recurrentes shows tan habituales en este tipo de acontecimientos. Aquí al menos la organización si que tuvo un punto de originalidad, ya que a los habituales espectáculos sobre los escenarios se sumaban otros que discurrían en una ducha y un jacuzzi en los que las artistas podían llevar a cabo sus correrías. No es que fuesen excesivamente explícitas pero al menos lograban atraer la atención de todo aquel que pasaba cerca.

Fuera de nuestro mundillo, destacaba por derecho propio el espacio dedicado al BDSM.  Tras mi paso por Bruselas ya me quedó claro que a los belgas les tira bastante esta subcultura y aquí tuve la confirmación de mis impresiones.

En un escenario que por tamaño no tenía nada que desmerecer al principal, se sucedían los shows de dominación y bondage ante un público que en todo momento abarrotaba las primera filas sin perder detalle.

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Y si con los espectáculos no era suficiente, no sé si alguien se sorprenderá cuando digo que los expositores presentes habían aparcado la venta de películas y juguetes para convertir el recinto en poco menos que un mercadillo del cuero y la bota.

Enormes stands dedicados expresamente a la venta de la indumentaria de este ambiente invadían el recinto y hacían que en muchas ocasiones aquello me retrotrajese a esos mercadillos que pueblan nuestras tierras.

Dejando a un lado mis abstracciones sin sentido y volviendo a nuestro terreno, entre los demás stands asistentes destacaba uno dedicado a la promoción del próximo festival de Bruselas. Parece que con un festival anual no es bastante y ya están anunciando una nueva edición a celebrar en octubre.

Más allá de poner unos cuantos posters y de regalar bonos descuento, tampoco es que se esforzasen mucho en la promoción. Menos mal que el segundo día contaron con la presencia de Carla Nova, madrina de dicho festival y ganadora del premio a la mejor actriz europea en la última edición, que no dudó en sacar a relucir sus “encantos” para atraer al personal.

Y bueno, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que yo he hecho mención a la madrina del festival de Bruselas, pues no me queda otra que acabar este texto mencionando a su equivalente en este evento. Lo lógico hubiera sido empezar el artículo haciendo referencia a la cara pública del festival, pero yo he preferido reservarme la mención a Oksana para el final.

Carla Nova

Oksana

La ex actriz francesa, mito personal, era todo un derroche de atención con los fans y se convirtió no por casualidad en la última foto que tomé antes de mi partida.

Está claro que la experiencia de visitar este festival no ha supuesto nada especial, pero el poder marcharte de allí viendo como Oksana te sonríe a la vez que te lanza un guiño cómplice, está claro que es algo que no se vive todos los días. Lo mismo hasta vuelvo otro año, quién sabe.

Bye.