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Madrid, sábado 2 de junio del año 2.007, son las tres de la tarde y llevo ya un buen rato haciendo cola para entrar a cierta feria que se celebra en la capital del reino. Me he acreditado para asistir a la segunda edición del Exposex madrileño, pero en vez de estar en la Cubierta de Leganés, que es donde se celebra el festival, estoy ante la entrada del remozado Palacio de los Deportes esperando junto a unos amigos para catar las exquisiteces allí expuestas.

Aquí el público también disfruta de la exposición y degustación de carne, hay unas chicas ligeras de ropa que animan el cotarro, las colas y los empujones están a la orden del día para acceder a los stands y la megafonía también hace estragos en nuestros tímpanos. Entonces, ¿estoy o no estoy en un festival erótico?

Pues no, en vez de ser un buen reportero y dedicarme a cubrir el evento por el cual me había desplazado a Madrid, me encuentro con que prefiero irme con los amigotes a la Feria de la Tapa, a ponernos hasta arriba de esos manjares que se presentan en tamaño reducido. Suerte que el lugar no convenció a mis compañeros, por que si por mí hubiese sido me parece que este artículo lo iba a tener que escribir otro.

Y menos mal que sucedió así, porque sin duda esta segunda edición del Exposex se ha mostrado muy superior a la primera. Lo único que eché en falta fue a Lanny Barby, y es que cualquiera que estuviese el año pasado comprenderá por que lo digo. En esta edición, había más público, más stands, más actrices y actores, más espectáculos y sobre todo más diversión.

Diversión proporcionada sobre todo por la gente de Xcanal. Como dijo su director Antonio Marcos, este año no venían a promocionar sus películas, venían a pasarlo bien con los aficionados. Para ello dejaron a un lado las actrices de renombre y la seriedad y se dedicaron a animar al personal con unos shows en los que al sexo, se juntaban el buen humor y la interacción con el público. En este sentido mucho tuvo que ver la labor de Alba Sanz como animadora del lugar, que cumplió con nota muy alta en su papel de maestra de ceremonias.

Por contra, del stand de Macromedia no puedo apuntar lo mismo. A pesar de cruzar por delante de ellos en numerosas ocasiones (es lo que tiene que el recinto sea circular) no había manera de que me parase más allá de echarle un simple vistazo. Y eso que tenían una buena representación de actores y actrices con Roberto Chivas y Anneke Durán a la cabeza.

Pero entre que a mí hacerme fotos con Rafa García no me atrae mucho y que el único show que presencié no dejó al actor en muy buen lugar (no me pregunten el nombre que no lo sé), pues no se ganaron mi atención. Bueno, miento, Mr. White sí que me resultó llamativo. La presencia de un negro clavado al actor Michael Clark Duncan y con unas espaldas que ni un armario ropero siempre resulta llamativa.

Y sin embargo, en su vecino de enfrente se formaron seguramente los mayores remolinos de espectadores haciendo cola. Si vemos los argumentos que presentó la compañía Stars and Stamps se entenderá perfectamente. Para las féminas presentes tenían a los guaperas de Ramón y Lauro Giotto como reclamo y para atraer al sexo masculino contaban con innumerables recursos. Desde la guapa Virgine, hasta la explosiva Sandra Blanco (sin duda la chica que más cardíaco me puso de toda la feria), todas las chicas eran espectaculares. Pero sobre todo, había una que destacaba por encima del resto. La actriz que mejor recuerdo dejará entre los fans, Tarra White.

Lo normal cuando te encuentras con una actriz en un stand es pedir que te firme la típica tarjetita con su imagen promocional (que en mi caso siempre pierdo luego), aunque lo que de verdad estás deseando es poder sacarte la clásica foto en la que ella enseña chicha. Posteriormente se enseñará la foto a los colegas mientras se dice con voz solemne: “y está aún mejor en persona”, todo sea por darles envidia.

Y porque digo esto, pues simplemente para decir que Tarra White fue quién monopolizo las fotos del sábado. Dicho así no parece gran cosa, pero es que lo de la húngara era de una profesionalidad que rayaba con lo antierótico. Ella ordenaba a los fans, ella decía quién era el siguiente, ella enseñaba los pechos, ella dirigía tu mano, cabeza, boca,… hacia ellos, ella te daba dos besos y encima, para finalizar, te daba las gracias. Y todo esto casi sin firmar una sola tarjetita.

En otro orden de cosas, un detalle que me resultó muy llamativo es el ambiente que reinaba en el recinto. Digamos que el público asistente distaba bastante de la imagen preconcebida del clásico espectador de este tipo de eventos. Muchísimas parejas, alguna despedida de soltera e incluso indefensos grupos de jovencitas descarriadas, en definitiva, ¡los pornófilos estábamos en minoría¡

Esto tenía también su reflejo en los stands de productos. En vez de ver a jóvenes (y no tan jóvenes) ojerosos rebuscando entre cubetas de películas, ahora veías los puestos de juguetes eróticos siempre con gente, ya fuese comprando o simplemente mirando. Además que en algún que otro espectáculo las chicas del público se mostraron bastante solícitas a la hora de saltar a la tarima y tomar parte del show.

Y ahora es cuando hago un inciso para tomarme una licencia personal y saludar desde aquí a otro de los asistentes al evento. Se trata de Enorm, antiguo colaborador de esta casa y ahora metido en múltiples proyectos relacionados con el porno. El rato largo que pasamos hablando sobre el porno español, su industria y cualquier cosa que se nos ocurriese fue de lo mejor de la tarde.  Espero volver a encontrarlo en futuras ocasiones porque merece la pena.

Por cierto, uno de los temas que tratamos fue el de Susana Abril una jovencita que dará mucho que hablar en el futuro y que protagonizó un show bastante concurrido en el stand de Vendiocio. Con 18 años y su look de lolita, fue uno de los atractivos de esta compañía, aunque yo personalmente me quedo con el espectacular look gótico de Silvia Rubí. Esas lentillas, esos tatuajes, ese vestido, ufff…

Otra promesa que parece con un buen futuro por delante es Gigi Love, presente en el festival de la mano de Erotikmodels. Yo soy claro: no me atrajo para nada, pero no niego que en el show de sexo en vivo que protagonizó sí que estuvo a la altura. Ganas al menos no le faltan.

En este stand también destacaban la presencia de la “mallorquina” Victoria Cruz y las poderosas razones delanteras de la húngara Lucy. Y ya que se lo dije, también reseñar a la simpatiquísima Alizia, una chica que está empezando y que se ganó el favor de los espectadores al no parar de hacerse fotos con ellos durante toda la tarde.

Y para el final me he querido dejar a las dos compañías más importantes en mi opinión.

Por una parte Thagson se apuntó un gran tanto con la presencia de Sophie Evans, sin duda el nombre más destacable del festival, pero como no soy de los de tirar la piedra y esconder la mano, lo diré claro: para mí este año han dado un paso atrás.

Contaban con una buena representación (Sandra G, Sue Diamond, Mick Blue,…) y realizaron buenos espectáculos (destacar el de Lesly Kiss caracterizada como una loca), pero es que el nivel del año pasado fue muy superior.

No ya sólo por nombres, que podría ser discutible, sino porque mientras el año pasado intentaron hacer algo novedoso con los espectáculos este año han vuelto a la rutina de siempre, haciendo que servidor perdiese cualquier interés en contemplar por enésima vez los mismo striptease de toda la vida.

Luego por otra parte está Negro y Azul, los triunfadores de la feria. Stefani Morgan, Natalia Zeta, Tera Bond, Olga Cabaeva o Angelika Wild dejaron el listón muy alto. Podría hablar del tirón que tenía Natalia entre los espectadores, de los espectáculos de Tera u Olga, o incluso de los problemillas que tuvo la americana (a la cual vi sólo de pasada, si es que era ella). Pero prefiero hacerlo de la ultima de la lista.

Si el año pasado ya resultó de lo más destacable de la feria, en su segundo año por Madrid Angelika Wild se ha superado. Tiene un cuerpazo de escándalo y se mostró tremendamente amable con los fans, siempre con una sonrisa en la cara y dispuesta para la siguiente foto. Además protagonizó un par de shows de los que quitan el hipo. Aprovechando el símil taurino, por aclamación popular la hubiesen sacado a hombros por la puerta grande. Si es cierto que se retira me parece una auténtica pena, la verdad, porque las dos veces que la he visto sólo me ha dejado buenas impresiones.

Y por cierto, casi se me olvida, muy grande Max Cortés. Si bien estaba en un segundo plano ante tanta belleza a su alrededor, no dejó de ser un espectáculo cada vez que se subía al escenario al actuar de speaker en las actuaciones de las chicas. Realmente de 10.

Con esto se acababa mi visita por la Cubierta. Una visita muy productiva, aunque me vengo otra vez sin la foto de Lena Gasol,  y que mejoró a la del año pasado en casi todos los aspectos. En su apartado como festival de cine no voy a entrar a valorarlo porque no me parece que aporte gran cosa, pero como feria erótica, este Exposex ha alcanzado un muy buen nivel que espero al menos repita en sucesivas ediciones.

Yo por mi parte, me fui quedando todavía un rato para que cerrasen, pero es que eso de estar abierto hasta las dos de la mañana era excesivo para mí. Yo preferí recoger mis bártulos e irme de fiesta a disfrutar de la noche madrileña, que a ver si con suerte también se “tapeaba” algo.

Bye.